viernes, 11 de abril de 2014

Juguete estúpido (dramatúrgico y efectista)

Escena 1 de 26

Exterior de NeoGenetic Plastic Toys. El Doctor Bacus sonríe ante un bullicioso grupo de periodistas, entre los que se encuentran Din y Naiara.

DR. BACUS: Calma, calma, amigos. Tendrán toda la mañana para visitar nuestras instalaciones y hacer todas las preguntas que deseen. En primer lugar me gustaría presentarme mi nombre es Schneider Bacus, jefe del departamento de Promoción y Marketing de NeoGenetic Plastic Toys. Son muchos los rumores y muy diversos que corren sobre nosotros, por eso hoy intentaremos disipar cualquier duda que se les plantee, ya que pretendemos que nuestra empresa sea tan transparente como el agua de Lanjarón. (Pausa) Bien, ClioGenetic Plastic Toys nace con la idea de crear la primera línea de juguetes del mundo enfocados a la educación del consumidor, esto es, el niño con una edad media de 7,3564 años. Aunque acabamos de emerger de la nada, como quien dice, hoy podremos presentarles una serie de prototipos de nuestras gamas J, K y L. Nuestros juguetes pretenden preparar a los niños para que la acción de jugar no se convierta en una evasión absurda, sino para que comiencen a ser responsables y observen de una forma cruda y sin adornos la realidad. Síganme por aquí.

El Doctor Bacus, junto a los periodistas, entran en una de las naves cuyo letrero indica J de Jamón. En su interior sólo hay cientos de cajas apiladas sobre sí mismas.

DR. BACUS: Aquí están los juguetes para los más pequeños desde los menos 6 meses hasta los dos años de edad. Se tratan de muñecos que simulan la realidad cotidiana de una forma incluso, diría yo, simpática. Entre ellos la PocasPecas a la que al cabo del tiempo se le cae el pecho y le salen arrugas, el Action Man que te ataca si no se le das sus anabolizantes y el osito de peluche Koyak que a los pocos años de salir de su envase empieza a sufrir alopecia, siempre asegurándose de que a su dueño le encanta abrazarse a él por su suave pelaje. ¿Alguna pregunta?

DIN: ¿No nos iban a enseñar unos prototipos?

DR. BACUS: No. Sigamos.

Continúan hasta la sala nombrada como K de KePenitaPorDios. Igual que la anterior, tan sólo contiene más cajas.

DR. BACUS: Los juguetes de la gama K son ciertamente algo menos divertidos. Están recomendados de 6 meses a 122 años, y son sin duda los más solicitados de nuestra marca. Pueden adquirir, por ejemplo, un coche eléctríco con batería de larga duración que incluye una bomba incorporada que explota un martes cualquiera a las cinco de la tarde, cuando su hijo está con la abuela jugando porque usted ha bajado a comprar anacardos. En la campaña de navidades también sacaremos nuestro ambicioso Drogonova, el pequeño laboratorio para que los más peques experimenten lo malo que es consumir pastillas de diseño. Este vendrá rebajado si se compra junto a Metanova en un pack de dos por uno. Y, por último pero no por ello menos importante, tenemos la muñeca Matildita, que se ha de coserse a la cama nada más ser comprada. Está recomendada para niños varones de cinco años, para que cuando cumplan diez esa muñeca aparezca una mañana desangrada o embarazada, depende de lo que ese niño haya hecho con ella. Es preciso no descoserla de la cama si queremos que el producto surja efecto. (Pausa) Y hasta aquí la visita. ¿Alguna pregunta?

NAIARA: ¿Nos llevará a la sala L?

DR. BACUS: No.

DIN: No es justo. Queremos saber lo que hay allí.

Doctor Bacus se para a reflexionar unos instantes.

DR. BACUS: Entiendo. Es normal que tengan curiosidad. Lo es, ¿no? Está bien. Entonces síganme.

Dr. Bacus y el resto de periodistas sale de la nave K de KePenaPorDios. Din y Naiara se esconden tras una montaña.

DIN: ¿Lo has traído?

Naiara abre su mochila y coge una bolsa de Carrefour biodegradable, fabricada casi en su totalidad de fécula de patata. De ella saca lo que parece un niño de unos once años aparentemente dormido, hinchado y amoratado. Din le lame una mejilla.

DIN: Aún no es el momento. Tenemos que encontrar una de esas muñecas Matilda. ¿Cuánto tiempo tendremos más o menos?

NAIARA: (Mirando al niño) Una media hora.

DIN: Pues vamos.

Naiara vuelve a guardar al niño en la bolsa y junto con Din empieza a abrir cajas. Todas están vacías.

NAIARA: Aquí no hay nada, ¿eh?

En ese momento el niño se despierta y empieza a llorar.

DIN: (Histérica) ¿¡No teníamos media hora!?

NAIARA: ¡Y yo qué sé! ¡Soy pedagoga, no pediatra!

DIN: Ese doctor nos la ha colado. Las muñecas Matilda deben de estar en la sala L.

Ambos salen corriendo pero un sonido metálico les detiene.

SONIDO METÁLICO: Clin. Clin. Clin. Requeteclin. O sea, que os hemos pillado. No sé si entendéis la idea...


El niño del interior de la bolsa deja de llorar inmediatamente. Din y Naiara se miran exagerando su sorpresa. Oscuro.