lunes, 20 de febrero de 2012

Habitantes de pieles VS. Malvados desapacibles

Como todos sabéis, ayer se celebró la gala de los premios Goya, y lejos de hacer otra crónica de la gala sí que me gustaría hacer un microanálisis de la España que se dedica al sector cinematográfico. No sin antes destacar el emotivo discurso de Elena Anaya, de los ganadores de cortometrajes y la reaparición de Silvia Abascal.

Bien, para el que no lo sepa, la industria cinematográfica se dedica a hacer películas, es decir, la parafernalia de las galas, vestidos y discursitos goyescos son defectos secundarios. Todos aquellos que ayer disfrutaban de la gala en el Palacio Municipal de los Congresos estaban ahí porque de alguna manera querían contarnos una historia. ¿Pero qué tipos de historias nos cuentan mediante el cine aquí en España?

Hace algo más de tres años yo ingresé en una escuela de cine sin ser un cinéfilo, aunque soy el primero que disfruta como un enano cuando ve una película. Sin saber lo que allí me encontraría, durante las primeras semanas pude separar con bastante clarividencia que había dos tipos de proyectos de cineastas en mi clase. Por un lado estábamos los habitantes de pieles, que trabajábamos recreándonos en el cine de personajes, de sentimientos, de dramas cotidianos y de ese culto al ser humano el cual este año estaba representado en los Goya por Almodóvar con "La piel que habito". Por el otro estaban los malvados desapacibles, a quienes yo considero mucho más cinéfilos, amantes del cine comercial, con tramas difíciles y bien construidas, pero carentes de emoción, con muchos giros y poca profundidad. En fin, el cine de pistolas que yo lo llamo. Técnica excelente, pero al terminar la cinta nada ha rozado tus tripas. Este grupo estuvo anoche representado por "No habrá paz para los malvados".

Dejando a Santiago Segura de lado y a su serie de TV adaptada al cine (Torrene era, ¿no?) que es lo que manda en el cine español (sí, aceptemos las cifras) quedó claro que en nuestra querida España manda el grupo de los malvados desapacibles y sus películas, y que dentro de unos años seguirán mandando e incluso veré a algun compañero del TAI en los Goya.

Acepto que así sea, porque las mayorías mandan en esta industria, pero el trato que ayer se le dio a Almodóvar me pareció deleznable, pues pese a que sea arrogante como buen genio, hay que reconocer que es nuestro mejor embajador del cine español de personajes. No me imagino a "No habrá paz para los malvados" derrotando a "La piel que habito" en el festival de Cannes, y apuesto (ya que no he visto el film de Urbizu) que es una buena película, y que saldría contento del cine porque todo lo que está bien hecho ya merece la pena verlo, pero para ganar un Goya debería hacer falta saber penetrar en el alma del espectador. Y eso, amigos míos, muy pocos lo saben hacer.

También me gustaría quejarme de la austeridad de la ceremonia, y de que la comedia esté tan infravalorada en los Goya cuando es el timón del cine español y mundial, pero eso esa otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

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