miércoles, 4 de febrero de 2015

Ya sabía el final

Pues estoy enfadado.

Estoy enfadado porque hay luna llena.

Hay luna llena todos los meses, y esta es igual que todas. Se me demuestra cómo todo se repite continuamente.

Se repite continuamente, tal vez, porque yo no hago nada para cambiarlo.

Pero yo no hago nada para cambiarlo por qué no sé qué hacer. Debo de estar paralizado.

Se está paralizado por una simple razón: el miedo.

El miedo proviene de un mecanismo de defensa que "evita" hacernos más daño.

Me hago daño cuando descubro que soy como Sísifo al tratar de conducir una enorme roca que siempre vuelve a su punto de partida.

Sísifo se olvidaba de su roca. Yo no.

No me olvido de mi roca porque soy consciente de que siempre padezco los mismos males.

Males a los que no he sabido poner solución.

No les pongo solución porque sospecho que no la tienen.

Y en caso de no tenerla estaría condenado a pasarme toda la vida escribiendo sobre los mismos temas.

Si escribo sobre lo mismo será porque sigo teniendo miedo de lo mismo.

"El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Y el sufrimiento lleva al lado oscuro."

En el lado oscuro estoy enfadado.

Mucho.

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